domingo, 2 de noviembre de 2008

Bolaño, un mito en construcción

por Israel Punzano
El País. Barcelona. 29.10.2008







La edición en Estados Unidos de '2666' será la consagración definitiva del escritor. Aún queda un copioso material de juventud inédito que engrandecerá su figura.



La construcción del mito de Roberto Bolaño (Santiago de Chile, 1953 - Barcelona, 2003) escribirá en breve episodios decisivos. Y no resultará extraño que, tratándose del escritor de Putas asesinas, ese camino hacia la leyenda -jaleado por la crítica y los nuevos autores, que lo citan como referente ineludible- haya adquirido aires de trama novelesca. Personajes de peso no faltan. Jonathan Galassi, por ejemplo. Editor jefe de la estadounidense Farrar, Straus & Giroux (FSG), una de las más exquisitas firmas del mundo editorial neoyorquino, publicó en 2007 Los detectives salvajes. La novela, comúnmente aceptada como una de las cumbres de la narrativa española de fin de siglo, fue uno de los best-sellers más inesperados de la temporada en Estados Unidos y, pese a ser una novela editada en español ya en 1998, acabó encabezando las listas que glosan lo mejor del año. El 18 de noviembre, FSG lanzará con gran aparato 2666. Y el éxito parece asegurado.

La bolañomanía no toca techo en EE UU. Sus obras las había publicado antes de acabar en FSG la editorial independiente New Directions, que tiene en su catálogo títulos como La literatura nazi en América (editada en España por Seix Barral antes del paso de Bolaño a Anagrama), o Nocturno de Chile, novela recibida con una impagable bienvenida de Susan Sontag. Lo que es inédito es la reciente fama de Bolaño. Tanta, que se convirtió en el autor más vendido de New Directions, solo por detrás de... ¡Tennessee Williams! "Siempre creí que Bolaño tenía que ser publicado por alguien con el prestigio internacional de New Directions y con la mayor musculatura comercial, como Farrar, Straus & Giroux", explica Jorge Herralde, su editor de siempre en España, y así se lo hizo saber a Galassi en la charla-conferencia con la que la semana pasada éste abrió un congreso sobre el sector editorial en el CaixaForum de Barcelona.

Y si algo no le falta a FSG es "musculatura comercial", porque tiene detrás al grupo alemán Holtzbrinck, que ocupa el 12º lugar en la lista de líderes mundiales de la edición. Para Galassi, "lamentablemente" el autor ya ha fallecido. "Nos dejó cuando su reputación en el mundo hispano crecía sin parar. Su obra ha sido acogida con entusiasmo en mi país, porque es considerada la de una nueva voz internacional imprescindible". 2666 es uno de los títulos en los que Galassi confía para animar las ventas, que han caído desde septiembre en un país en campaña, apunta el veterano editor.

La novela póstuma de Bolaño, cuya muerte tan prematura (sólo contaba 50 años) da a su figura un empaque todavía más legendario, llegará con el final de las elecciones. La obra ya ha sido reseñada en O, la revista de la todopoderosa Oprah Winfrey. Un lugar de donde es fácil deslizarse hasta el multitudinario club de lectura de la presentadora, lo que le aseguraría un gran empujón comercial (este club supuso, por ejemplo, la consagración definitiva de Cormac McCarthy, que pasó de autor minoritario al millón de libros vendidos de La carretera). La crítica rezaba: "Al sostener en público una copia en pruebas de 2666, me sentía como si tuviese la nueva de Harry Potter en un colegio. Hasta media docena de extraños se acercaron para preguntarme por lo último de un autor que admiraban profundamente".

Las expectativas que ha puesto la editorial en ella son tan grandes que aparecerá en un formato doble: por un lado la edición integral en un solo volumen en tapa dura y por otro, en una caja en la que su prosa torrencial se divide en tres volúmenes más manejables. Ésta última está pensada para los lectores más jóvenes, los más fieles a Bolaño. Y por si no fueran ya bastantes ingredientes, la irrupción del agente literario Andy Wylie, El Chacal, en la pasada Feria de Francfort anunciando que tenía un inédito de Bolaño bajo el brazo, una novela titulada El Tercer Reich, ha aumentado aún más su reclamo internacional.

Galassi dice no saber nada de ese manuscrito, lo mismo que Herralde, que no esconde su "perplejidad". Cuando se publicaron La Universidad desconocida y El secreto del mal, se dijo que de Bolaño ya no quedaba nada por alumbrar, a excepción de algunos cuentos y poemas sueltos. La existencia de El Tercer Reich, que en el catálogo de Wylie se presenta como un manuscrito acabado, mecanografiado y con correcciones a mano del propio autor, ha desbaratado el dogma.

Así es: la obra está completa, fue corregida por Bolaño y empezó a pasarla al ordenador, donde hizo alguna corrección más. Este proceso de edición del texto es posterior a 1995, tras escribir la novela entre La pista de hielo (publicada por Seix Barral en 1993) y La literatura nazi en América (aparecida en 1996). No es raro que la aparcara, porque para evitar el aburrimiento tenía por costumbre combinar la escritura compulsiva de varios textos (quienes le conocieron lo recuerdan siempre escribiendo). Por otro lado, es necesario recordar que Bolaño empezó a escribir muy joven, a los 17 años, pero publicó con frecuencia una vez cumplidos los 40, y de su copioso material antiguo sólo recuperó Amberes.

En realidad, El Chacal no representará oficialmente la obra del escritor chileno hasta el 5 de noviembre, cuando caduca el contrato con la agencia literaria de Carmen Balcells. No obstante, según Gloria Gutiérrez, de la agencia de la dama catalana de las letras, ya no ejercen como sus representantes ante la evidencia de que les ha sido "retirada la confianza". El mismo Wylie tiene previsto reunirse el 20 de noviembre con Herralde, tras visitar en Blanes a la viuda del escritor, Carolina López. En cualquier caso, Anagrama tiene asegurada durante años la edición de las obras de Bolaño, aunque sus derechos vencen en distintas fechas según el título. Para entonces, si el nuevo embate en Estados Unidos se cierra con éxito, nadie podrá arrebatar a Bolaño la ansiada categoría de mito. Y el tiempo le habrá dado por fin la razón.